viernes, 3 de julio de 2009

El lenguaje y la Experiencia Estética

La ciencia como producción de sentido mediante su proyecto último del conocimiento racional halla su expresión más álgida en el período de la Ilustración a partir del pensamiento de Kant. La ciencia como tal ve su propósito reivindicado y se concreta como máximo exponente de la búsqueda por el conocimiento mediante el uso incisivo de la razón, motivación primordial del movimiento en cuestión. Kant expone en su elocuente texto ¿Qué es la Ilustración? (1784) su remarcada ideología dándole énfasis a la necesidad por hacer que los hombres hagan uso de su facultad de razón; la ciencia, como epítome en este aspecto, multiplica significativamente sus alcances (surge la enciclopedia y la necesidad de crear y mantener un registro accesible de los conocimientos que ha adquirido el hombre a través de la historia) y su rol en la sociedad adquiere características protagónicas en tanto que le ofrece los hombres un sentido concreto en el progreso científico como aprendizaje y dominación de cuanto estudia. La promesa del conocimiento se cristaliza más fehacientemente que nunca y el proyecto científico deviene producción de sentido.

En una segunda lectura, hacemos un alcance a la reflexión desarrollada por Habermas1 en relación al avance del Estado por sobre la esfera de la vida privada, esto como condición de posibilidad para que las ciencias se erijan como un proyecto conjunto que dote de sentido a toda una sociedad. El nacimiento del Estado trae consigo la configuración de una administración que se hace cargo de los asuntos “públicos”, esto es, los asuntos de interés común a todos los ciudadanos -la ciudadanía se ha masificado, ya no se trata de una condición tan exclusiva como lo fue en la época clásica- el crecimiento de la población junto con la expansión del capitalismo hacen necesario que las funciones del Estado se multipliquen sistemáticamente. El desarrollo profesional otrora privado, se incorpora a dicha administración y entonces servicios como la medicina poseen un mayor alcance, esto trae consigo el surgimiento de un espacio denominado “opinión pública” que consiste en un diálogo constante entre los sujetos en pos del mejoramiento del proyecto social. De lo anterior se desprende que, la investigación científica se establece como campo de conocimiento que además es de dominio público.

Otro ejemplo de cómo ciertas ocupaciones que antes concernían exclusivamente a la vida particular, se transforman en proyectos sociales que movilizan a una gran cantidad de personas en el mundo otorgándoles un sentido y un objetivo, es el caso de la economía social. Para Arendt, por ejemplo, la sociedad moderna erige la entidad del Estado otorgándole autoridad sobre los hombres en la medida en que se hizo necesaria una reglamentación conjunta para las relaciones comerciales, es decir, a partir del desarrollo de la producción industrial. El problema aparece tempranamente manifestándose en el hecho de que estas nuevas organizaciones se reconozcan a sí mismas como una gran familia dado que con esto traen, al espacio de la discusión pública, un tema antes exclusivo de la vida privada (oikía): la economía, al respecto comenta Arendt: “El conjunto de familias económicamente organizadas en el facsímil de una familia superhumana es lo que llamamos sociedad, y su forma política de organización se califica con el nombre de nación2 .

Ya en el siglo XX se pone en duda, el proyecto ilustrado ,los fundamentos y los efectos prácticos que conlleva declarándose ya caduco. Max Weber, confiere a ese proyecto una noción de razón instrumental, es decir, aquella cuya finalidad se encuentra caída al interés y es causante de las desgracias más grandes de la humanidad en los últimos tiempos. La razón instrumental es aquella lógica que opta por la utilización de los medios más convenientes conforme sus objetivos. Sucede que la vida misma es objetivada y el hombre se convierte en un medio, en una herramienta para el progreso y será el Estado el encargado de mantener a los hombres con vida para que éstos a su vez, puedan mantener al sistema funcionando.

Los valores de la independencia, la libertad del individuo y el distanciamiento reflexivo, con respecto a las costumbres del pasado, son vistos como las causas de los males del sistema contemporáneo. Acá ocurre el "fracaso" de la Ilustración, la actual razón histórica está relacionada con el rechazo moderno de la tradición aristotélica. Nuestra cultura, considera a toda moral como una expresión subjetiva. ¿La moral puede considerarse como un asunto privado, alejado de la “ neutralidad” de la vida pública? Comprendiendo la neutralidad como una característica que exige la ciencia moderna. Ya la moralidad no es vista como una ley meramente natural, se le impuso un modelo de racionalidad científica. Es necesario citar a este respecto, la reflexión que hace Nietzsche quien sostiene que toda moral es una especie de máscara, una ficción que se ha vuelto la carne moral del hombre moderno. Nietszche3 investiga y analiza el origen de esos prejuicios, con el fin de mostrar su carácter de ficción. En nuestro caso, la racionalidad instrumental ha devenido en la instrumentalización de las relaciones humanas tanto en la esfera social como en el espacio íntimo y, dado el alcance global que han adquirido de las políticas nacionales resulta evidente que también sus concencuencias mantengan dicho alcance, afectando cada vez más tipos de vidas.

Se ha criticado a la razón ilustrada dados sus nefastos efectos materiales, el exagerado individualismo moderno, la ficción moral a la que la Ilustración pretendió dar fundamentos racionales y la existencia misma de esos fundamentos. Pero ¿Es honesto acusar de todos los males a la razón, como si la razón fuera responsable de actos irracionales cometidos?

El debate ilustrado expone un dilema, compuesto por dos opciones extremas. O bien, siguiendo a Nietzsche, que piensa que todo fundamento moral es una ficción y se adopta un escepticismo demoledor, o bien, siguiendo a Kant donde propone los esfuerzos por construir un fundamento válido de manera universal. Pero los riesgos del fracaso de esta última opción encierran, la caída en el emotivismo, la disminución de los valores morales a una elección subjetiva e incluso la excusa de la fuerza.


La conciencia científica respecto a la futilidad de su proyecto positivista, es decir, aquella resignación que se hace necesaria al admitir que la búsqueda de la verdad es una falacia y que sólo se puede remitir a explicar el funcionamiento de los fenómenos, desplaza aquella producción de sentido hacia una esfera de incertidumbre. El conocimiento en tanto que fin último desaparece –con él el sentido- y somos testigos de una reconcepción –o más bien, reconcientización- del hombre como un sujeto sin más arrojado a la existencia, que carga en sí un defecto ontológico y estructural gestado en base al estar caído, al ser-para-morir. La culpa y la deuda existencial a la que está atado el sujeto arrojado devienen de aquella escisión del ser que resulta en un cuestionamiento grave de la existencia de los entes, de las cosas del mundo –hablando ya en términos estrictamente heideggerianos-; el flotar a la deriva de la existencia y el sinsentido, el asumir que el sentido es una producción y que el hombre vive para morir, son los acentos más prominentes respecto al fracaso de la ciencia como razón unívoca y batuta del progreso, ya que la figura principal que guiaba el proyecto del conocimiento se reconoce fútil y, al estar enterados de este fracaso, es cuando se derrumban todas los preceptos previos que habían querido instaurar Kant y la Ilustración.

Uno de los acentos a rescatar del planteamiento de Heidegger dice relación con su preocupación de que el hombre sea capaz de plantear la pregunta por el ser haciéndose transparente a si misma, esto es, reconociendo que el ente que pregunta determina el modo de preguntar: “El ser se encuentra en el hecho de que algo es y en su ser-así, en la realidad, en el estar-ahí”4, comenta Heidegger.

La importancia del reconocimiento del lenguaje en tanto que medio, radica en el hecho que hemos de comprender que nuestro modo de habitar determina el modo en cómo configuramos la realidad y que, allí donde dejamos de vivir el lenguaje como experiencia estética- en su sentido primordial relativo a la aesthesis- es porque lo hemos naturalizado de manera tal que tomamos las representaciones que éste hace del mundo, como si se tratase de la realidad en sí misma.

Si el modo de ponernos en relación con las cosas está mediado por nuestra experiencia, y si dicha experiencia es manifestada a través de un determinado lenguaje, sucede entonces que la articulación que hagamos de la realidad por medio del lenguaje no se condice necesariamente con la verdad de lo que las cosas son como era el ánimo positivo. Es más, los medios de comunicación en su condición virtual, esto es, constituyéndose en su acontecer en el tiempo poseen tal efecto de shock5 que las distancias entre texto y visión critica se estrechan sistemáticamente de modo que las manifestaciones mediáticas han reemplazado la experiencia inmediata por la experiencia mediada donde vivo la representación como si se tratase del ente en sí mismo, de manera que habito en el discurso de alguien más, alguien que posee un interés de dominación.

Finalmente, llamar la atención respecto de la problemática de la experiencia virtual implica una reflexión a propósito de las formas de dominación que nos resultan cotidianamente imperceptibles. Estamos habitando en una condición de esclavitud en tanto vivimos para trabajar y sin embargo, se trata de la peor clase de esclavitud, aquella que nos hace creer que trabajamos para nuestra libertad.

1 HABERMAS; JURGEN. “Historia y crítica de la opinión pública” en: La transformación social de la estructura de la publicidad. G. Gili, España, 1994.

2 ARENDT; HANNA. La esfera pública y la privada. En: La condición Humana. Buenos Aires. Paidós. 2005.

3 NIETSZCHE; FRIEDRICH. La genealogía de la moral.

4 HEIDEGGER; MARTIN. “Ser y Tiempo”. Edición digital de http://www.philosophia.cl. Página 17.

5 BENJAMIN; WALTER. “Sobre la Fotografía”, en: La Obra de Arte en la época de su reproductibilidad técnica. Pre-textos. Valencia.2005.


Bibliografía Base


- Holzapfel, Cristóbal. "Aproximaciones Filosóficas al Ser Humano".

- Holzapfel, Cristóbal. "Explorando la Pregunta por el Sentido".


- Holzapfel, Cristóbal. "Límites de Sentido".

Integrantes

Geraldy Cañete . Instituto de la Comunicación e Imagen
Nicolás Escobar. Facultad de Ingeniería
Carlos Ochoa. Instituo de la Comunicación e Imagen
Oscar Rodríguez. Facultad de Ciencas Forestales
Geilisa Varas. Instituto de la Comunicación e Imagen



Sobre el fracaso de la ciencia como proyecto cognoscitivo.

La ciencia como producción de sentido mediante su proyecto último del conocimiento racional halla su expresión más álgida en el período de la Ilustración a partir del pensamiento de Kant. La ciencia como tal ve su propósito reivindicado y se concreta como máximo exponente de la búsqueda por el conocimiento mediante el uso incisivo de la razón, motivación primordial del movimiento en cuestión. Kant expone en su elocuente texto ¿Qué es la Ilustración? (1784) su remarcada ideología dándole énfasis a la necesidad por hacer que los hombres hagan uso de su facultad de razón; la ciencia, como epítome en este aspecto, multiplica significativamente sus alcances (surge la enciclopedia y la necesidad de crear y mantener un registro accesible de los conocimientos que ha adquirido el hombre a través de la historia) y su rol en la sociedad adquiere características protagónicas en tanto que le ofrece los hombres un sentido concreto en el progreso científico como aprendizaje y dominación de cuanto estudia. La promesa del conocimiento se cristaliza más fehacientemente que nunca y el proyecto científico deviene producción de sentido.
En una segunda lectura, hacemos un alcance a la reflexión desarrollada por Habermas en relación al avance del Estado por sobre la esfera de la vida privada, esto como condición de posibilidad para que las ciencias se erijan como un proyecto conjunto que dote de sentido a toda una sociedad. El nacimiento del Estado trae consigo la configuración de una administración que se hace cargo de los asuntos “públicos”, esto es, los asuntos de interés común a todos los ciudadanos -la ciudadanía se ha masificado, ya no se trata de una condición tan exclusiva como lo fue en la época clásica- el crecimiento de la población junto con la expansión del capitalismo hacen necesario que las funciones del Estado se multipliquen sistemáticamente. El desarrollo profesional otrora privado, se incorpora a dicha administración y entonces servicios como la medicina poseen un mayor alcance, esto trae consigo el surgimiento de un espacio denominado “opinión pública” que consiste en un diálogo constante entre los sujetos en pos del mejoramiento del proyecto social. De lo anterior se desprende que, la investigación científica se establece como campo de conocimiento que además es de dominio público.
Otro ejemplo de cómo ciertas ocupaciones que antes concernían exclusivamente a la vida particular, se transforman en proyectos sociales que movilizan a una gran cantidad de personas en el mundo otorgándoles un sentido y un objetivo, es el caso de la economía social. Para Arendt, por ejemplo, la sociedad moderna erige la entidad del Estado otorgándole autoridad sobre los hombres en la medida en que se hizo necesaria una reglamentación conjunta para las relaciones comerciales, es decir, a partir del desarrollo de la producción industrial. El problema aparece tempranamente manifestándose en el hecho de que estas nuevas organizaciones se reconozcan a sí mismas como una gran familia dado que con esto traen, al espacio de la discusión pública, un tema antes exclusivo de la vida privada (oikía): la economía, al respecto comenta Arendt: “El conjunto de familias económicamente organizadas en el facsímil de una familia superhumana es lo que llamamos sociedad, y su forma política de organización se califica con el nombre de nación” .
Ya en el siglo XX se pone en duda el proyecto ilustrado y los fundamentos y los efectos prácticos que conlleva, declarándose ya caduco. La Escuela de Frankfurt confiere a ese proyecto una noción de razón instrumental causante de las desgracias más grandes de la humanidad en los últimos tiempos. Los pensadores posmodernos consideran extinguida la razón moderna. Nuestra cultura ha desarrollado el alcance de la razón instrumental y se ha acentuado una suerte de subjetividad de las creencias morales. La razón instrumental es aquella razón que sólo se ocupa por optar los medios más convenientes para fines ya dados; esta sociedad racionalizada somete hasta al mismo hombre, que termina por ser un mero medio, es decir, un instrumento.
Los valores de la independencia, la libertad del individuo y el distanciamiento reflexivo, con respecto a las costumbres del pasado, son vistos como las causas de los males del sistema contemporáneo. Acá ocurre el "fracaso" de la Ilustración, la actual razón histórica está relacionada con el rechazo moderno de la tradición aristotélica. Nuestra cultura considera a toda moral como una expresión subjetiva. ¿La moral puede considerarse como un asunto privado, alejado de la “ neutralidad” de la vida pública? Comprendiendo que la neutralidad es una característica que exige la ciencia moderna. Ya la moralidad no es vista como una ley meramente natural, se le impuso un modelo de racionalidad científica. Es necesario citar a Nietzsche ya que sostiene que toda moral es una especie de máscara, una ficción que se ha vuelto la carne moral del hombre moderno. Nietszche en una obra investiga y analiza el origen de esos prejuicios, con el fin de mostrar su carácter de ficción.
Se ha criticado a la razón ilustrada sus nefastos efectos prácticos, el exagerado individualismo moderno, la ficción moral a la que la Ilustración pretendió dar fundamentos racionales y la existencia misma de esos fundamentos. ¿Pero es honesto acusar de todos los males a la razón, como si la razón fuera responsable de actos irracionales cometidos?
El debate ilustrado expone un dilema, compuesto por dos opciones extremas. O bien, siguiendo a Nietzsche, que piensa que todo fundamento moral es una ficción y se adopta un escepticismo demoledor, o bien, siguiendo a Kant donde propone los esfuerzos por construir un fundamento válido de manera universal. Pero los riesgos del fracaso de esta última opción encierran, la caída en el emotivismo, la disminución de los valores morales a una elección subjetiva e incluso la excusa de la fuerza.
La conciencia científica respecto a la futilidad de su proyecto positivista, es decir, aquella resignación que se hace necesaria al admitir que la búsqueda de la verdad es una falacia y que sólo se puede remitir a explicar el funcionamiento de los fenómenos, desplaza aquella producción de sentido hacia una esfera de incertidumbre. El conocimiento en tanto que fin último desaparece –con él el sentido- y somos testigos de una reconcepción –o más bien, reconcientización- del hombre como un sujeto sin más arrojado a la existencia, que carga en sí un defecto ontológico y estructural gestado en base al estar caído, al ser-para-morir. La culpa y la deuda existencial a la que está atado el sujeto arrojado devienen de aquella escisión del ser que resulta en un cuestionamiento grave de la existencia de los entes, de las cosas del mundo –hablando ya en términos estrictamente heideggerianos-; el flotar a la deriva de la existencia y el sinsentido, el asumir que el sentido es una producción y que el hombre vive para morir, son los acentos más prominentes respecto al fracaso de la ciencia como razón unívoca y batuta del progreso, ya que la figura principal que guiaba el proyecto del conocimiento se reconoce fútil y, al estar enterados de este fracaso, es cuando se derrumban todas los preceptos previos que habían querido instaurar Kant y la Ilustración.
Uno de los acentos a rescatar del planteamiento de Heidegger dice relación con su preocupación de que el hombre sea capaz de plantear la pregunta por el ser haciéndose transparente a si misma, esto es, reconociendo que el ente que pregunta determina el modo de preguntar: “El ser se encuentra en el hecho de que algo es y en su ser-así, en la realidad, en el estar-ahí” , comenta Heidegger.
La importancia del reconocimiento del lenguaje en tanto que medio, radica en el hecho que hemos de comprender que nuestro modo de habitar determina el modo en cómo configuramos la realidad y que, allí donde dejamos de vivir el lenguaje como experiencia estética- en su sentido primordial relativo a la aesthesis- es porque lo hemos naturalizado de manera tal que tomamos las representaciones que éste hace del mundo, como si se tratase de la realidad en sí misma.
Si el modo de ponernos en relación con las cosas está mediado por nuestra experiencia, y si dicha experiencia es manifestada a través de un determinado lenguaje, sucede entonces que la articulación que hagamos de la realidad por medio del lenguaje no se condice necesariamente con la verdad de lo que las cosas son como era el ánimo positivo. Es más, los medios de comunicación en su condición virtual, esto es, constituyéndose en su acontecer en el tiempo poseen tal efecto de shock que las distancias entre texto y visión critica se estrechan sistemáticamente de modo que las manifestaciones mediáticas han reemplazado la experiencia inmediata por la experiencia mediada donde vivo la representación como si se tratase del ente en sí mismo, de manera que habito en el discurso de alguien más, alguien que posee un interés de dominación.
Finalmente, llamar la atención respecto de la problemática de la experiencia virtual implica una reflexión a propósito de las formas de dominación que nos resultan cotidianamente imperceptibles. Estamos habitando en una condición de esclavitud en tanto vivimos para trabajar y sin embargo, se trata de la peor clase de esclavitud, aquella que nos hace creer que trabajamos para nuestra libertad.

martes, 19 de mayo de 2009

Ciencia y Filosofía: La cuestión del lenguaje y la producción de conocimiento


La producción de conocimiento como ocupación humana se cristaliza en Occidente a partir del desarrollo de la filosofía griega clásica, esto es, el desarrollo de las teorías logocéntricas sobre la sustancia y la verdad que ésta comporta. El recorrido filosófico a partir de esta Metafísica Clásica, descansa sobre un espíritu positivo (categoría propiamente moderna) que considera al hombre como la criatura poseedora de la facultad de conocer. A su vez, este tipo de razonamiento es condición de posibilidad para el desarrollo de las ciencias y los estudios sobre lenguaje que actualmente ocupan el escenario de la discusión teórica. Es en este momento inaugural donde se constituye la escisión entre el hombre y el mundo, entre lo sensible y lo suprasensible, lo cual tendrá una serie de consecuencias en la vida misma de los hombres, consecuencias que intentaremos abordar.

En Parménides reconocemos un primer gesto fundacional de esta ontología, esto al delimitar al Ser como un absoluto, inmóvil, eterno, perfecto e idéntico a si mismo. El Ser puede ser sabido en tanto que sustancia portadora de una esencia única y unívoca y es el hombre, en su calidad de Homo Mensura, quien posee la facultad de conocer. Posteriormente Platón ilustra la cuestión del conocimiento a través del mito de la caverna[1], relato en el cual el conocer se asocia con la luz, esto es, la verdad (Aletheia) como revelación y desocultamiento, así, nuestra primera aproximación a las cosas es Estética (propia de la Estésis) para luego pasar al Eidos (Idea) donde la cosa se muestra ocultándose (la esencia), el ser se presta a ser conocido por todos los hombres y el conocimiento es accesible a cualquier ciudadano. Aquí la Virtud es la máxima de las ideas, por lo que el conocimiento deviene necesariamente en virtud y bondad. Esto tiene sus consecuencias inmediatas ya que efectivamente en la Grecia de Platón, el conocimiento es accesible a todos los hombres y los hace libres, pero existe un segundo espacio (el del oikos) donde habitan aquellos que no son reconocidos como ciudadanos, esto es, las mujeres, los niños y los esclavos. Por otro lado, Aristóteles sostiene que toda acción humana tiene un Telos, es decir, una finalidad; de aquí surge el pensamiento teleológico donde juegan tres momentos: la potencia, aquello que esta en estado de suspenso (que es potencialmente), el proceso de actualización (labor, trabajo y acción), el itinerario que debe seguir la potencia para arribar a su fin último y Telos, como la finalidad. Para Aristóteles la potencia puede ser un ente o una idea, la labor y el trabajo son actividades caídas al interés dado que su finalidad se encuentra fuera de si mismas, se actúan para satisfacer necesidades tanto biológicas como sociales, estas actividades son realizadas por los esclavos en el espacio del oikos, sin embargo, la acción es un tipo de actividad cuyo fin es la actividad en sí misma; no actúa con arreglo a ningún interés y por ende hace a los hombres libres y sólo la libertad es condición de posibilidad para gobernar la polis. Esto implica que la actividad política no admita intereses privados sino más bien se cierne a la idea de Virtud en tanto esta conduce a la felicidad de los hombres[2].

Durante la época medieval se produce una confiscación del saber dado que la población es en su mayoría analfabeta y el conocimiento se concentra en el circuito eclesiástico, manifestándose así un tipo de domino, un régimen político. La iglesia se sustenta en las ideas platónicas sobre la verdad como revelación, esta vez de la mano de Dios a quien se considera como El Ser en Sí Mismo, pero dicha revelación no se presenta a todos los hombres sino a unos cuantos elegidos que dirigirán a sus hermanos: “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”[3]. Ciertamente ya se adivina en San Agustín una vocación cientificista, de protocolización de la experiencia en pos de producir saber, busca el modelo de la verdad en las verdades matemáticas dice, por ejemplo, que la proposición 7+3=10, es una proposición de vigencia universal para cualquiera que tenga razón. Aquí donde se ve que 7+3 tiene que ser igual a 10, halla San Agustín lo que también en otros casos debe ser verdad para todo espíritu racional, a saber, las reglas, ideas y normas conforme a las cuales registramos y leemos lo sensible y al mismo tiempo lo estimamos y rectificamos. Estas reglas son algo apriorístico, en lo cual el hombre nuevamente se nos presenta como el único animal capaz de generar conocimiento. La concepción de la verdad esencial posee consecuencias materiales en tanto es un régimen excluyente donde aquellos que tienen acceso a la verdad única también tienen acceso a la reglamentación de la vida de los hombres y por ende los domina y junto con ellos a la naturaleza y al resto de las criaturas vivientes. La verdad se constituye así como un poder, en tanto que dota de sentido a los hombres diagramando sus vidas y convirtiéndose en un régimen de politicidad.

La metafísica clásica deviene metafísica de la deidad, y por tanto el régimen de verdad como doctrina permanece intacto durante siglos. Descartes en sus Meditaciones Metafísicas tiene el primer gesto decontructivo al plantear que bien puedo dudar de todo cuanto se me ha dicho y de todo cuanto creo, pero no puedo dudar del hecho que dudo, esto es, no puedo dudar de que pienso y por tanto existo (cogito ergo sum). Con Descartes nace la categoría subjectum como la inmediatez de la conciencia, la experiencia sensorial es nuestra primera aproximación al mundo, una vez que la experiencia es afectada por los fenómenos notifica a la conciencia de este hecho y la conciencia organiza y define el tipo de experiencia que está viviendo, así, el mundo se abre como espacio a conocer y dominar y el sujeto se presenta como centro de dominio. Descartes pretende develar la Naturaleza Humana para probar que la razón provee a los hombres de conocimiento, de verdad y de virtud.

A partir de acá distinguimos el periodo de configuración del pensamiento moderno y, atendiendo a la cuestión del desarrollo de las ciencias como disciplinas productoras de conocimiento, se problematiza la relación verdad-poder-vida desde la perspectiva de la ciencia como ideología.

La Modernidad se funda en el llamado proyecto ilustrado abordado por Kant en el artículo de 1784 ¿Qué es la Ilustración? Donde nos presenta el surgimiento de un nuevo tipo de sujeto que utiliza su razón como instrumento crítico-analítico de la contemporaneidad, Kant hace un llamamiento a dejar de lado el pupilaje: “El uso público de su razón le debe estar permitido a todo el mundo y esto es lo único que puede traer ilustración a los hombre”[4]. Para el pensamiento kantiano el universo es regulado por leyes racionales universales y, en tanto el hombre es animal racional, participa de estas leyes y es capaz de conocerlas. Luego el arribo del hombre hacia la verdad y la virtud es a través del uso público y libre de su propia razón. Este es el espíritu que llevó al desarrollo de las ciencias y la tecnología erigiéndose estas como el nuevo lugar donde la verdad tiene su refugio, esto es, las ciencias son el nuevo modo de producir conocimiento. Surge así el denominado espíritu positivo, esto es, una interpretación de la realidad (el hombre, la historia, la sociedad) basada en la ciencia; el saber científico configura el espíritu humano e impulsa al progreso histórico y social (la idea de progreso como un trayecto teleológico). Comte recalca el concepto de estado como la situación en que se halla el espíritu humano en una determinada época histórica. Cada estado se define por una manera de concebir y explicar la naturaleza y por una idea distinta de lo que es el saber. Estas concepciones se mueve en un orden progresivo, a lo largo de la historia, con el fin de alcanzar la meta propuesta por su naturaleza: el estado científico. Postula la física como la verdadera ciencia, por que tiene un estatuto racional, en vez de preguntar el origen de la metafísica, se pregunta por las leyes que las comportan, es pocas palabras, se preocupa de su esencia porque el verdadero conocimiento pregunta el modo como los cuerpos se comportan.

Dado que la ciencia se erigen como disciplina productora de conocimiento, la filosofía desplaza su pensamiento hacia el análisis de problemáticas relativas al Ser y a la Existencia. El primer movimiento tiene que ver con el modo en cómo nos ponemos en relación con el mundo, es decir, el lenguaje. Para Kant, la experiencia (que es la base de la ciencia) para que pueda producir conocimiento, consta de dos momentos:

1. El momento en que los sentidos son afectados por los fenómenos (la sensación, la percepción).

2. El momento en que esta sensación es inteligibilizada por la razón, quien la ordena y esquematiza.

La filosofía analítica (o filosofía del lenguaje) entiende que este modo de inteligibilizar la experiencia es a través de un lenguaje y que para que este razonar sea verdadero, el lenguaje en el cual se expresa también debe serlo. Por lo tanto la filosofía analítica nace con un espíritu positivo, el que los hombres pueden conocer, y plantea que la tarea de la filosofía es construir un lenguaje verdadero, que no puede ser sino el lenguaje lógico-matemático. Llegará un momento tan puro del lenguaje en que para cada sentido haya sólo una palabra y viceversa. Con este estudio se problematiza la cuestión de la conciencia cartesiana, de la conciencia subjetiva que conoce, ya que antes del cogito ergo sum mi pensamiento ya está siendo articulado a través de un lenguaje que resulta ser común y público[5], por lo tanto la subjetividad de la conciencia nunca es cosa de uno sólo sino que participa de un grupo social. En la medida en que digo al mundo, el modo en que lo digo es indicio de mi modo de habitar en él, la relación del sujeto con el lenguaje es constitutiva y constituyente.

Y si el lenguaje esquematiza nuestro pensamiento, implica que los regímenes de producción simbólica (como las industrias culturales) determinan el modo en como los hombres viven su vida. Así, dado que la racionalidad que opera a partir del desarrollo industrial es una racionalidad instrumental con arreglo a fines e interesas privados, el gobierno ya nunca más podrá arribar a un bien común y una felicidad. El proyecto moderno ha fracasado.

Foucault, ya en el siglo XX, propone la idea del que el lenguaje es un litigo, un acto de violencia, se inscribe en un campo de batalla.

El lenguaje se convierte en cosa, que deviene materia, produce la vida.

Éste se usa como poder, quien habla se apodera de la palabra, los poderosos se apropian del lenguaje. El lenguaje entonces es propiamente un régimen de politicidad. Supone la existencia que hay alguien que tiene derecho de hablar y otro que no, el hombre político es aquel que toma la palabra. En tanto que este hombre poderoso (no institución, a fin de cuentas, sino un juego de saberes que determinan la superioridad de unos sobre otros dentro de la estructura social) toma la palabra y la convierte en régimen de litigio, dociliza al sujeto para que éste se convierta en la extensión de su administración, vida y muerte a cargo del saber regente. Se le denomina a esto biopoder. A su vez, dicho régimen necesita de la muerte para fundamentar su propio cuidado a la vida, por lo que surgen los episodios masivos de genocidio y represión política. En Foucault es vital comprender su problematización del discurso institucional de hospitales, cárceles y sistemas educacionales, puesto que cada uno de ellos utiliza el lenguaje en forma particular para moldear y definir qué es un ser humano, cómo debe y cómo no deber ser.

El lenguaje ya es en sí una arbitrariedad en tanto que existe en arreglo a una necesidad humana y por tanto cae en un campo de incertidumbre, remite a una multiplicidad de signos que a su vez disponen de múltiples interpretaciones. Se nos presenta la imposibilidad del sueño de la filosofía analítica de la pureza del lenguaje. La certeza en la ciencia no es posible a través del uso del mismo lenguaje para construirse, por lo que sus leyes descansan sobre un estatuto de posibilidad y no incuestionabilidad. De hecho consta de muy pocos reales axiomas puesto que se reconoce que la ciencia en tanto que notificación y transmisión de una experiencia no puede ser puesta en un escenario de verdad, ya que requiere del lenguaje para traducirse a un espacio sensorial distinto del experienciador, y bajo la condición arbitraria a la que se subyace en el proceso, termina por perderse la experiencia misma, es intraducible. El fracaso mayor de la ciencia es entonces la imposibilidad de probarse a sí misma como verdad relacionada a la verificación de un determinado fenómeno mediante tal o cual método, porque éste sufre de la sujeción a un lenguaje de las posibilidades y no de las certezas. La verdad es al fin un sueño y no una meta.



[1] Ver Platón: La República, Libro VII.

[2] Sobre El Bien y la Felicidad ver : Aristóteles. “Ética Nicomaquea”.

[3] Corintios 2: 12-13-14

[4] KANT; EMMANUEL:. “Filosofía de la historia”. FCE, México, 1987.

[5] Ver las teorías del lenguaje privado y los juegos de lenguaje de Wittgenstein.


Biblografia del curso

Explorando la pregunta por el sentido
Aproximaciones filosóficas al ser humano

Límites del sentido

Autor : Cristóbal Holzapfel

lunes, 18 de mayo de 2009

Las palabras y las cosas

Les dejo un Link para descargar el libro
Las palabras y las cosas

Aqui

domingo, 17 de mayo de 2009

Info del Lenguaje

Nombrare tres s corrientes sobre el lenguaje


1) Nominalismo (naturalismo)

Corresponde con las primeras formaciones historicas de la humanidad.,es decir, desde mundo mitico hasta el premoderno.

El nombre cuando nombra a la cosa ,la nombra como si el nombre fuera la cosa misma.

nombra cosa--> verdad--> esencia--> verdad

nombre = cosa

nombre=verdad= esta es necesaria


2)Convencionalismo (linguistica moderna)


Signo: relacion de significante y significado es arbitrario.

Caracteristicas

1)arbitrario

2)lineal

3)inmutabilidad

4)mutabilidad.

signo--> presencia de algo--> referente.

-Quien controla el lenguaje,controla la sociedad entera, el lenguaje se convierte en objeto de deseo

La palabra no es pura ,es un acto de violencia. Nos remite a la politica



3)Ontologia del lenguaje

i) Conciencia -->espacio interior.

ii)signo y referente,separacion de la conciencia y el mundo.

iii)signo que nombra a otro signo,no hay hombre ni nada parecido.

Aqui todoocurre al interior del lenguaje,este es constituyente de toda la mundanidad.,si no existe el lenguaje no puede existir la verdad

-desaparece la obra, el narrador y el objeto


El que tiene lugar es el pensar


-Se disocia el pensamiento representacional, las teorías de la Comunicacion intentan resolver el problema

-producir saber -->poder -->proceso comunicativo

Ejercer control sobre las relaciones sociales.

Nuevo Problema : Lenguaje y Ciencia

Como antes se consideraba que ciertas creencias eran totalmente verdaderas ,hoy se considera que la ciencia es la verdad, pero la ciencia es un lenguaje y este es arbitrario.
¿Por que la ciencia es un lenguaje?
Pues la ciencia para llegar a la verdad de las cosas que ésta estudia, es a través del lenguaje,por medio de éste definen ,categorizan, jerarquizan , etc.

Pero que es el lenguaje ?
no es la definición de una experiencia?,el lenguaje decide lo real.
Del Lenguaje nace la mundanidad y esta deviene lenguaje.

lunes, 11 de mayo de 2009

el amor como dador de sentido

Hola

Un tema interesante a tratar, puede ser el amor en los seres humanos.,como un concepto bastante utópico.
¿por que el amor ha sido castigado severamente por el hombre?.
bueno mi propuesta es un tanto extrema, afirmar que el amor realmente no existe como nosotros pensamos sobre el, es decir, el amor no es lo que nosotros ensoñamos sobre el mismo.
el amor es mera utilidad, ¿a que me refiero con utilidad? ,pues con el amor podemos encontrar un sentido a la vida.
¿que sentido tiene la vida ,si vamos a morir igual?, como puedo sobrellevar esta tragedia de proporciones gigantescas?,la respuesta es amar, y que tipo de amor es este?...bueno este amor es de las instituciones que se nos imponen,el amor a sido institucionalizado .(o siempre lo ha sido)

amar es lo que hace tener sentido (o no) de la vida.

¿como un ser con características "depresivas," pensamientos tan trágicos y desilucionados de la vida, que comprende la dominación de ciertas instituciones...como esa persona que lo ha "visto todo" puede seguir viviendo???
por amor,no hay cosa mas egoísta que el amor,por eso lo puedo considerar como una herramienta, que la usamos para argumentar la existencia.
lo único que amamos realmente es a nosotros mismo.

¿por que amamos a nuestros hijos?....por que son NUESTROS.

si tuvieramos que salvar a una persona , una hija y un niño que no conoces,pero tiene mas oportunidades de vivir... a cual salvarían?
claramente a tu hija


pd: bueno,claramente necesito datos bibliográficos,respecto al tema.
pd: tengo dos temas mas, queescribiré mas adelante.

Saludos

Conciencia de la Finitud

Estimados:

Deseo poner en discución el tema de la conciencia sobre la Finitud del Ser, como problemática constante sobre asumirse finito, fundamentalmente en el NO parentesco entre el Sujeto Absoluto y Sujeto Finito, como sentido opuesto, y de esa manera el involucramiento del Sujeto Activo ( Pariente del Sujeto Absoluto ), que logra abrir la dimensión de la acción la que ante todo le da sentido al no-yo como opuesto al yo, pero en terminos de oposición tal que se trate de la tarea de cumplir por parte del yo.

En ello está el sentido de percatarse, Tomar Conciencia (Bewusstsein), entonces, esposible tomar plena conciencia sobre nuestra finitud ?

Saludos

martes, 5 de mayo de 2009

El Huevo de la Serpiente

Me pongo el parche antes de la herida: esto no es una crítica al objeto de estudio al que nos aproximaremos (en este caso, el filme El Huevo de la Serpiente, 1977), sino una reflexión que lo toma como referencia.
Como breve introducción: Abel y su cuñada Manuela Rosenberg, viven en la turbulenta Alemania de 1923 intentando escapar del inminente colapso del país traído por la creciente pobreza, la desesperación y la amenaza de una guerra. Las calles son un caos, sin moral, sin ley, y al parecer la misión más importante es mantenerse cuerdo.
La cuestión principal en El Huevo de la Serpiente es la deconstrucción del sujeto como una entidad con un sentido/propósito, y pasa a ser así un objeto, un instrumento. Al estar despojados de un sentido de vida (el trabajo, la certeza de una estabilidad estatal, etc, las instituciones que nos han domesticado y nos han acostumbrado al correcto funcionamiento de sus mecanismos, y ahora, el enfrentamiento de su colapso), los sujetos son arrojados a la condición de un sinsentido, de una finitud (sólo se trabaja, sólo se gira alrededor del marco, ahora en plena depreciación) que no soportan, y, ¿qué sucede? Lo más obvio, olas de suicidios, histeria colectiva y el surgimiento, en este caos absoluto, de una reformulación en la concepción del hombre y el método cognitivo.
¿Qué es esta reformulación? Las ramas del conocimiento científico, a raíz de esta crisis, también se conciben a sí mismas como finitas y debe existir por tanto un desplazamiento crítico respecto a sus métodos. Aquí ya ha nacido la noción de la Racionalidad Instrumental, y se exacerba el positivismo científico al punto de trasladar al hombre mismo a una esfera de utilidad en tanto que también puede ser diseccionado para el nuevo propósito: que la raza humana se supere a sí misma. Nacen los experimentos con seres humanos, que, como le explica el personaje del doctor Hans Vengerus a Abel, no son violentados o inducidos a participar de los experimentos, sino que voluntariamente deciden romper con el sinsentido de sus existencias para volver a su propia condición instrumental, sólo que ahora de una naturaleza mucho más salvaje. Lo terrible de esta reformulación es que responde a una lógica concebida en su tiempo como el epítome de la razón (en el largo tránsito mencionado por Geraldy en el camino de la filosofía del conocimiento, Sensación, Entendimiento y Razón, y en este caso, la Razón llevada a su límite peyorativo). Tomando entonces la pregunta formulada anteriormente en este blog por Nicolás, y llevándola a este contexto donde también se afirma la existencia de leyes o códigos naturales del hombre como entidad fisiológica expando: si dichas leyes naturales existen y somos gobernados por ellas, ¿hasta qué punto es posible llegar para conocerlas? ¿Y, más aún, dominarlas?

Dejo, en caso de que alguien quiera trabajar también en base a esta interesante afirmación, la interpretación del título del filme a cargo del doctor Vergerus: la realidad y el futuro son como un huevo de serpiente: a través de su fina membrana ya es posible ver notoriamente la presencia de un reptil bien formado. Por tanto esta reformulación actúa sabiendo las consecuencias del contexto en que actúa, anticipándose a lo que se necesita para nuestra mejora (como raza), y preparándose para los fracasos que se producirán.

¿Estamos regidos por leyes naturales?

Creo que es interesante discutir esta pregunta debido a que Kant parte de la base (hasta donde he investigado) que no somos libres sino que en todos los ambitos estamos regidos por leyes naturales, en este ambito que aspecto toma la pregunta por el sentido?, el hecho del ser "humano finito" que dice Kant tiene sentido cuando se plantea que entre el ser humano y Dios existe un abismo ( recordemos que en esa epoca la moral era muy importante, influenciada o iniciada por la Religion ) por lo tanto el ser humano se desliga de "hacer el bien" y solo se preocupa de buscar riquezas, en este aspecto podemos concluir que se le da sentido en cuanto se obtenga la mayor riqueza posible, esta riqueza es puramente material, esta busqueda de la riqueza se sostiene en que la unica forma de ganar el perdon y la gracia de Dios es por medio de los bienes materiales.


Bueno creo que me desvie un poco, pero igual dejo planteada la pregunta: ¿Estamos regidos por leyes naturales?.


PD: Disculpen si mi redaccion es un poco mala, pero en general no soy muy bueno redactando, ademas no acentuo ninguna palabra, disculpen!!.

domingo, 3 de mayo de 2009

Tómese en Consideración

Actualmente trabajo en una reflexión tipo paréntesis sobre la exacerbación del positivismo, el contexto precursor a la masificación de la idea del "hombre finito" y el desplazamiento de la noción kantiana del hombre como fin en sí mismo; reflexión que halla una base y fundamento en el visionado del filme "El Huevo de la Serpiente", 1977, de Ingmar Bergman, el cual recomiendo a mis co-autores como una interesante pieza audiovisual para considerar dentro de los temas que iremos debatiendo en el presente medio.

Este texto al cual me refiero será publicado muy pronto.

Atte.

Carlos

domingo, 26 de abril de 2009

Aproximaciones a la cuestión del Sentido

Me parece pertinente tratar el tema de la semantización del sentido, ya que conforme se dibuja un sentido en la vida de los hombres, esto trae consigo un modo de habitar en el mundo. Propongo que nos concentremos en la idea del "hombre finito" que es un estado donde el hombre comienza a separarse de una pretendida ontología y se percata de su imposibilidad para conocer y del vacio de fundamento bajo el cual está trabajando. Para esto creo debemos comenzar con Kant y observar el desplazamiento antropológico de su filosofía.


A muy grandes rasgos dice Kant:

Que el conocimiento es una posibilidad que posee un cierto tipo de criatura, a saber, el hombre. Este hombre no tiene acceso a la esencia de lo que las cosas son (nóumeno) sino al modo como estas se le presentan a sus sentidos, por lo tanto, el criterio de verificabilidad de los enunciados (y por lo tanto, la verdad de los mismos) estaría dada en primera instancia, por la propia experiencia.
El universo es regido por un principio racional universal del cual el hombre participa y en tanto que es un animal racional, tiene la posibilidad de develar las leyes que rigen dicho principio y de esta manera acceder a la verdad. A esto Kant lo denomina "conocimiento nouménico", un tipo de conocimiento a priori que resulta de la superación del conocimiento fenomenológico primero, y consiste en el tránsito entre la sensación, el entendimiento y finalmente la razón.
El pensamiento de Kant resulta importante porque junto a su principio universal necesario de la razón habita, inherentemente un principio moralñ cuya máxima consiste en que el hombre es un fin en si mismo, jamás debe ser considerado como un medio para otros fines (este sentido que Kant le otorga a la vida de los hombres, es el que los protege de la recionalidad instrumental que hoy impera).




Ciertamente habría que referirse a Descartes en algún momento, preo creo que partir de Kant, pasar por el positivismo, por el neopositivismo para después concentrarnos en los postulados del segundo Wittgenstein y en la filosofía analítica donde comienza a avidenciarse la imposibilidad de concebir al hombre como un algo en si mismo y su condición performativa en tanto que es constitutivo y constituyende de un lenguaje.




Eso, agradecería que alguien me ayudara a profundizar en Kant y a entrar de lleno en el positivismo.
BTW, los apuntes del profesor que están en la página son bastante ilustrativos, les aconsejo que los visiten.

martes, 21 de abril de 2009

Propuesta de Sentido (de tema)

Chicos:

mi propuesta de tema tiene que ver con un punto tratado en uno de los textos del profesor, particularmente: "Aproximaciones filosóficas al ser humano". Aquí se plantea distintos tipos de hombre trabajado por distintos autores atendiendo unas ciertas problemáticas.
Me interesa el tema de comprender el itinerario del conocimiento, como un gesto en miras a un progreso constante que busca liberar al hombre de sus limitaciones primordiales, es decir, de la muerte.
Es un tema rico ya que el tipo de verdad, de hombre y de mudo muta junto con las teorías sobre el conocimiento hasta llegar a autores como Kant que instalan la sospecha (ciertamente muy tibia) sobre la imposibilidad del conocer que vendría a ser uno de los grandes fracasos modernos

Eso, les aconsejo que lean el texto del profe y si les atrae el tema discutimos sobre particularidades y demás



saludos
gerald

Sujeto, mundo y mundanidad

Integrantes:

Geraldy Cañete
Nicolás Escobar
Carlos Ochoa
Oscar Rodríguez
Geilisa Varas